Galería

Galería del retrato

Un buen retrato nos revela muchísimo acerca de la persona retratada.  Un retrato artístico nos da una idea de cómo es realmente esta persona,  nos permite ver su carácter y nos transmite su estado de ánimo del momento.  La peculiar característica de los retratos en blanco y negro,  es que nos presentan la esencia pura y más natural de la persona.  Lo curioso de los tonos en blanco y negro es que nos proporcionan un toque romántico con un cierto aire de nostalgia.  Nos es fácil para un pintor captar las emociones y transmitirlas en un papel,  tiene que tener la  facilidad para pintar y siempre buscar la perfección.  No olvidemos también que el parecido de un retrato debe ser casi milimétrico, hay que captar hasta el más mínimo detalle,  incluso lo podemos comparar con la precisión de un joyero.  Pero si un pintor logra unir todos estos aspectos, el resultado final es conmovedor.  Un detalle interesante: a un retratista tienen que gustarle  las personas, las caras, los rasgos… pintando se produce acercamiento a los demás.   El tiempo pasa muy deprisa,  a pesar de ello,  podemos de alguna forma atrapar momentos fugaces de nuestras vidas,  traspasándolos en un papel con ayuda de un artista,  logrando así conseguir un cálido y bonito recuerdo.